“La imaginación es el comienzo de la creación. Imaginas lo que deseas; deseas lo que imaginas; por fin, creas lo que deseas”. George Bernard Shaw

Inicio  |  Vivir Bien  |  Medicina

Dormir

El sueño imposible de muchos

Bookmark and Share

Su deuda constante con el organismo acrecienta las noches en vela y un buen desempeño de sus capacidades. Cuando conciliar el sueño puede convertirse en una verdadera pesadilla, existen normas de higiene y respuestas para irse a la cama a disfrutar de algo placentero y reparador.

Tal vez su vecino, su pareja o su familia formen parte de ese 30 a 40 por ciento de la población que padece de algún problema de sueño o lo que es peor del 15 al 20 por ciento que sufre de insomnio crónico.


Si es así, no queremos causarle un dolor de cabeza y mucho menos agobiarlo aún más para ir a la cama, queremos ayudarle para que entienda que ocurre cuando el silencio reina y muchos duermen o intentan hacerlo.


Mientras se acurruca cada minuto cuenta, pero también lo que haga antes de irse a la cama o en su rutina diaria puede marcar la diferencia de que su cuerpo necesita modificaciones, ajustes, mejoras para dormir plácidamente.


Dormimos para recuperar la energía gastada durante el día, para regenerar nuestras células y sistemas, para consolidar en la memoria lo aprendido, pues durante el sueño se regula nuestra temperatura y se mantiene nuestro sistema de defensas, para vivir mejor.


No obstante, esa desconexión física y mental del entorno inmediato, no siempre funciona y se comporta de la misma manera, ya que conforme aumentamos la edad, la cantidad de horas requeridas o necesarias va disminuyendo.


Los bebés duermen mucho más que los adultos mayores. Dormimos en general un tercio del día y si extrapolamos dormimos un tercio de toda nuestra vida, por largo que sea.


Más que dulces sueños


Mientras dormimos hay una disminución de los movimientos del cuerpo así como una disminución de la respuesta a estímulos externos, de manera que existe la posibilidad de revertir el proceso de dormir y despertarse a lo largo de toda la noche.


En criterio del Dr. Ariel Miremberg, Otorrinolaringólogo y sub-especialista en Medicina del Sueño, este es un proceso cíclico que se divide en etapas y estas tienen que ver con la profundidad del sueño que se evidencian mediante registros especiales con electródos en la cabeza.


El sueño se divide en el Sueño NOREM y el sueño REM. A su vez el primero se divide en 4 etapas conocidas como sueño 1,2, 3 y 4 respectivamente.


Etapa de Sueño 1: es una etapa transitoria que ocurre entre 1% - 5% del total del sueño,

Etapa de Sueño 2: ocupa un 45-55% del total del sueño.

Etapas 3 y 4: se analizan juntas y se denominan etapa de sueño profundo y pueden alcanzar un porcentaje de 20-25% del total del sueño.

La etapa del sueño REM ocupa alrededor del 20 al 25% del sueño total.


Todo esto está bajo el comando de estructuras del cerebro, compuesto en dos etapas: Sueño NOREM y el sueño REM (siglas en inglés de movimientos rápidos de los ojos), que representa la fase más superficial y cada fase subsiguiente representa un aumento en la profundidad del sueño, las fases 3 y 4 son denominadas "Sueño Profundo". Durante el Sueño REM, se producen los sueños.

 

 Arquitectura del sueño normal


  • El sueño siempre comienza con sueño NOREM.
  • Los ciclos alternantes de sueño NOREM y sueño REM suceden cada 90 a 120 minutos
  • Las etapas de sueño profundo predominan en la primera mitad de la noche y el sueño REM predomina en la segunda mitad
  • El sueño REM ocurre en 4 a 6 episodios discretos a lo largo de la noche y cada episodio generalmente es más largo conforme el período de sueño se prolonga.

 

Las diferencias básicas entre el sueño REM y el NOREM radica que durante el primero hay una actividad cerebral casi como si estuviéramos despiertos, un peculiar y característico movimiento ocular y el resto de nuestros músculos no se mueven. Durante el sueño NOREM la actividad cerebral disminuye pero hay más movimientos corporales.
Para el especialista es fundamental que exista un equilibrio entre la calidad y la cantidad de sueño que tengamos para poder sentir un verdadero sueño reparador. El adulto promedio ocupa unas 7 a 8 horas diarias para poder sentirse bien, sentirse
pleno y en disposición para realizar sus múltiples funciones.


Efectos del insomnio


Las personas que padecen insomnio tienen una calidad de vida deteriorada, presentan alteraciones del humor, se les disminuye la concentración, tienen alteración de la memoria, predisposición a la depresión y a trastornos de ansiedad. Además, disminuye el tiempo de reacción y predispone a alteraciones de balance (propiciando hasta caídas)
El sueño al igual que nuestro organismo, requiere también el uso de una adecuada higiene. El foco de la misma son los hábitos de la vida normal y los factores ambientales que pueden interferir positiva o negativamente en la forma en qué dormimos.

 

Sin los brazos de Morfeo

 

  • Cada vez más, cientos de personas sufren o llegan a padecer de insomnio un problema para conciliar el sueño, la dificultad para mantenerse dormido ó tener un sueño no reparador.
  • Algunos factores detonantes que modifican o alteran las diferentes etapas del sueño: La propia edad de las personas, conforme envejecemos disminuye el sueño profundo y aumentan los microdespertares, aumenta la necesidad de realizar siestas, la ingesta de medicamentos como algunos antidepresivos que disminuyen el sueño REM o los propios trastornos del sueño como la Apnea Obstructiva del Sueño que disminuye las etapas de sueño profundo.
  • Las "pesadillas" ocurren durante el sueño REM, mientras que el "sonambulismo" y el "terror nocturno" suceden durante el sueño profundo, por lo tanto son más frecuentes durante la primera mitad de la noche.
  • Dentro de los trastornos del sueño, el ronquido, la apnea y el insomnio juegan un papel categórico en la población.
  • Los pacientes con insomnio duran más para dormirse, se despiertan antes del tiempo deseado, abusan de medicamentos, se despiertan muchas veces durante la noche, les cuesta dormirse de nuevo una vez que se despertaron y por supuesto "la mente no para", indica el Dr. Miremberg. 


Tratamientos para el insomnio


El tratamiento del insomnio es complejo y muchas veces se necesita de trabajo en equipo que incluya: psiquiatras, psicólogos, internistas, otorrinolaringólogos y especialistas en medicina del sueño.
Existen algunos trastornos respiratorios que afectan el sueño como lo son: el Ronquido y la famoso Apnea Obstructiva del Sueño que son las pausadas o paradas respiratorias que suceden entre ronquido y ronquido y conlleva a no lograr profundizar las etapas del sueño. Toda persona roncadora mayor de 30 años que se queje de un sueño no reparador o bien que la pareja que tiene haya presenciado esas "paradas respiratorias", debería buscar atención especializada, ya que la Apnea del Sueño, predispone a la persona a padecer de presión alta, diabetes, infartos del corazón, derrames cerebrales, impotencia y sobrepeso.
Parte de esta evaluación del sueño se logra con un Estudio del Sueño que se llama "Polisomnografía", en la cual el paciente duerme en una Clínica del Sueño y se le monitorea mientras duerme.
El sueño es de suma importancia y es vital, pasamos un tercio de nuestras vidas durmiendo, deberíamos prestarle más atención, no siempre el mal dormir en nuestra vida o la tercera edad es normal y lógicamente el buen dormir contribuye a una buena y una mejor calidad de vida. Por lo que se recomienda que las personas que perciban algún problema o trastorno del sueño busquen ayuda profesional lo antes posible para evitar un problema crónico y sea más difícil tratarlo.

 

 Una buena higiene

  • Establecer horarios regulares para irse a la cama y para despertarse. Durante los fines de semana se puede aumentar en 1 hora (la hora de acostarse y levantarse).
  • No irse a la cama para que le dé o para que se produzca sueño.
  • No pase el día entero preocupado por el sueño, será que hoy como ayer no dormiré bien.
  • No controle el pasar de las horas con un reloj mientras se esté acostado.
  • Evite la "pensadera"; reserve un período al inicio de la noche para planear y/o pensar en los problemas o las actividades del día siguiente.
  • Evite comer demasiado antes de dormir
  • Evite tomar bebidas gaseosas o café por lo menos 3 horas previas de la hora habitual para dormir.
  • Evite hacer ejercicio vigoroso al menos 3 horas antes de irse a dormir.
  • Las bebidas alcohólicas antes de dormir modifican la calidad del sueño.
  • Intente dormir en un cuarto oscuro con poco ruido y con un buen sistema de cama-colchón-almohada confortables. 

 


Fuente: Dr. Ariel Miremberg R.
Otorrinolaringólogo y sub-especialista
en Medicina del Sueño
Mayor información: www.clinicadelsuenocostarica.net/
sleplab@racsa.co.cr 2290-7373/ 2208-1516/ 2246-3459


https://www.youtube.com/watch?v=hhIRXR__eMo
  1. Nuestros Colaboradores
Vanessa Cavallini
Psicóloga y Terapeuta holística, Maestra de Reiki e Instructora de Yoga
Wagner Eduarte Saborío
Administrador de Empresas y Psicólogo
Walter Dresel
Médico cardiólogo y escritor uruguayo
German Retana
Consultor de negocios y profesor del INCAE
Freddy Fernández Vilapriño
Ingeniero Agrónomo y productor agrícola
Jorge A. Díaz
Terapista Físico y Entrenador
Priscilla Araya
Nutricionista
Daniel Garro Sánchez
Escritor costarricense, ganador de diversos certámenes literarios latinoamericanos
Mauro Fernández
Médico Cirujano y Ginecólogo Obstetra Especialista en Sexualidad
María Murillo
Comunicadora y Life coach mexicana
Lic. Rafael Ramos
Psicólogo
MSc. Annette Loynaz
Psicopedagoga
Centro Nacional de Información de Medicamentos
(CIMED)
Facultad de Farmacia, Universidad de Costa Rica (UCR)
INIFAR
Dra. Victoria Hall Ramírez
Dra. Ma. Soledad Quesada Morúe
Dra. Milania Rocha Palma
Dra. Wendy Montoya Vargas
Dra. Catalina Lizano Barrantes
Dra. Angie Ortiz Ureña
Enfoque a la Familia Costa Rica
Concejo de la Persona Joven
Viceministerio de la Juventud
Gobierno de Costa Rica
Inicio | Hogar equilibrado | Vivir Bien | Generales | Innovación | Dato Curioso | Útil y práctico